Inicio > Uncategorized > Papeles de Víctor Morelli (4)

Papeles de Víctor Morelli (4)

Jean van Hoonerth

Sin duda siempre hubo algo de luciferino en la personalidad de Jean, aunque lo cierto es que era una persona de trato agradable y afable, incluso con desconocidos. Lo fue con Sigfrido Robledo, lo fue conmigo. Una leyenda negra siempre a mano, algo vago y atractivo que  él mismo se encargaba de no desmentir del todo: su paso por la Universidad Libre de Berlín en aquellos convulsos sesenta como profesor de lógica matemática, su posible relación con algunos simpatizantes aquella fanatizada RAF de Andreas Baader y Ulrike Mainhof (tal vez la propia Ulrike), su implicación en la delación a la policía; nada de ello es posible comprobar, y si estuvo en Berlín lo hizo con otro nombre. Luego un largo y oscuro periodo de ocultamiento, y su reaparición posterior a mediados de los setenta como asesor freelance en cuestiones artísticas y de antigüedades, y por supuesto, organizador de redes de falsificación de arte; esto último es cierto, yo fui uno de sus colaboradores, aunque todavía, pasados los años, no logro adivinar en calidad de qué.

Jean atraía más por lo que callaba que por lo que decía, a pesar de su inagotable conversación sobre casi cualquier tema, había un hueco negro a su alrededor que resultaba atractivo y peligroso a un tiempo. Yo, por ejemplo, nunca he sabido el grado de intimidad que tuve con él. Le conocí por mediación de Sigfrido Robledo; y sé que, forzando el significado de la palabra, fuimos “amigos”, confió de alguna manera en mí cuando fui iniciado en la Sociedad L.H.O.O.Q.. Poco más.

Incluso Sigfrido Robledo, que trabajó para él falsificando a expresionistas abstractos cuando L.H.O.O.Q. estuvo lista, me contaba que no sabía quién era realmente ese Jean. Una cara de un poliedro que no logro abarcar en su totalidad, en gran medida por su propia actitud de cordial reserva, y también quizá por la mía… ese miedo a no saber ciertas cosas. Él, me temo, sí sabe todo lo que haya que saber sobre mí. Sin embargo también hay algo de juego en su actitud, como cuando citaba a Lautreamont  y se recreaba en ese francés claro pero con acento, recitando incluso alguno de los Cantos de Maldoror que decía saberse de memoria, aunque a veces he llegado a pensar que todo era una representación, una provocación, algo así como decir: “si piensan que soy un diablo no es cuestión de defraudar”.  De todas formas sí que había leído a Lautreamont, también a Jarry, claro, sobre todo a este último.

Hubo en todo aquello… en lo de la Sociedad L.H.O.O.Q., en lo del Ilustre Colegio, algo de farsa a lo Dorctor Faustroll, hubo mucho de juego, de intento de transformar la realidad en una sucesión de excepcionalidades inverosímiles, en ocasiones Jean incluso me sugirió la posibilidad de desarrollar una especie de lógica de la excepción, una anti-lógica, nunca supe qué quería decir con ello, y me temo que él tampoco, pero de todas formas la Lógica es su tema, o al menos lo fue.

Siempre que estaba con Sigfrido Robledo terminaban hablando de Duchamp, a ambos les apasionaba, todas aquellas máquinas, esa extraña física y esos juegos absurdos que Duchamp se inventó para la realización del Gran Vidrio… Creo que Jean (y quizá también Sigfrido) veía en ello algo más que un divertimento, veía símbolos donde yo sólo he visto juego e ironía. Hace años –poco después de instalarme en Paris y comenzar a trabajar para la Sociedad- me dijo una cosa: “Te contaré un secreto Morelli. Tengo la pistola de Jarry, y nadie lo sabe”. Cuando me lo dijo no sabía quién era Alfred Jarry, ni el Rey Ubú, ni el Dr. Faustroll, tampoco le pregunté nada, la conversación entre ambos era más fluida si no le pedía explicaciones, pero fue inevitable que yo mismo me diera de bruces con él.

Fue después de estrenar con gran escándalo en París El Rey Ubú cuando Alfred Jarry tomó la costumbre de comportarse como el mismo Ubú y  de ir a todas partes con una pistola cargada, la poca pericia de Jarry con las armas estuvo a punto de costar algún percance serio. Tras la muerte de Jarry por tuberculosis, drogas y alcohol, la famosa pistola fue adquirida por Picasso, que la exhibía como si fuese un trofeo en las noches de juerga con Apollinaire. Sin duda Jean nunca se refirió a la pistola real, aunque tenía multitud de objetos extraños, era una metáfora. Aquella “pistola”, del ubuesco Jarry era ese juego excéntrico, y al mismo tiempo perversamente real, que se empeño en jugar y en el que todos participamos. Ubú fue un personaje satírico y ostentoso que se erigió en un modo de vida para el excesivo Jarry. Y aquella “pistola” que Jean mencionaba –ahora lo sé- no era sino ese juego tomado en serio, esa aspiración que vi en Jean de sustituir la realidad por un juego, quizá peligroso, y con él mismo oficiando como paródico Rey Ubú, o mucho mejor, como fantástico Dr. Faustroll, taumaturgo mayor, señor maravillas. Jean quiso hacer de la realidad una farsa, como quien juega con un revólver cargado sin intención de disparar, la fundación de la Sociedad L.H.O.O.Q. no obedece a otro propósito; pero, ¿y los demás?, ¿hasta qué punto lo sabíamos? Y… ¿realmente no tenía intención de disparar? El cuerpo descuartizado y empaquetado en una maleta varada en el Sena de Pierre Menard…. ¿estábamos todos tan ciegos?

Vuelvo a leer lo del cine encontrado bajo el Trocadero, el recorte del periódico comienza a ajarse…. Hace unos días estuve a punto  de tirarlo a la basura, no lo hice, como si esperara la llamada de hoy. N.O.S.T.R.O.M.O., Jean van Hoonerth de nuevo.

———————————————–

[Nota de Víctor Morelli, escrita tras la fotocopia de un grabado de Piranesi, circa 2005, estudio barrio Ruzafa]

 
Safe Creative #1104138967699

Anuncios
Categorías:Uncategorized Etiquetas: ,
  1. Cristine
    abril 17, 2011 en 7:52 am

    :)De artistas y matemáticos qué se podría esperar.

  2. Torsvan Maruth
    abril 17, 2011 en 11:48 am

    Nada bueno… como sabes. Y como sabía Poe en la Carta Robada.

  1. julio 8, 2015 en 6:39 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s